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7 agosto, 2020 Dudas

La hipertensión pulmonar es un aumento en la presión en las arterias de los pulmones. Es una afección seria porque los vasos sanguíneos que transportan la sangre del corazón a los pulmones se estrechan y se endurecen y por tanto, el corazón debe hacer un mayor esfuerzo para bombear la sangre. Esto provoca que el corazón se debilite, no pueda cumplir correctamente su función y así desarrollar una insuficiencia cardiaca. 

Diagnosticar la hipertensión de forma precoz puede resultar difícil porque es una enfermedad silenciosa, ya que en la mayoría de ocasiones no se detecta en una exploración física rutinaria. Además los signos y síntomas pueden confundirse con otras enfermedades cardíacas o pulmonares, por lo que aunque la hipertensión pulmonar esté avanzada puede ser complicado que se manifieste como tal. Muchos pacientes acuden a su cardiólogo cuando la enfermedad ha evolucionado durante varios años sin tratamiento y esto puede tener consecuencias muy graves.

Para diagnosticar la hipertensión pulmonar, el médico tendrá que revisar tu historia clínica y antecedentes familiares y pedirá varias pruebas para evaluar la gravedad y averiguar su causa. 

Pruebas para detectar hipertensión pulmonar 

  • Análisis de sangre para verificar si existen sustancias que podrían mostrar que tienes hipertensión pulmonar. Además mediante el análisis de sangre también se puede averiguar si hay otras enfermedades que puedan estar provocando esta afección.
  • Electrocardiograma para ver los patrones eléctricos del corazón y detectar ritmos anormales. Además un especialista en cardiología puede visualizar si hay signos de agrandamiento o distensión del ventrículo derecho.
  • Ecocardiograma que puede ayudar al médico a verificar el tamaño y funcionamiento del ventrículo derecho y el espesor de la pared del mismo. También puede mostrar cómo están funcionando las válvulas cardíacas y medir la presión de las arterias pulmonares.
  • Cateterismo cardiaco derecho que puede ayudar a determinar si existe hipertensión pulmonar y determinar la gravedad. Ayuda al cardiólogo a medir directamente la presión en las principales arterias pulmonares y en el ventrículo derecho a través de una vena en el cuello o en la ingle. También se utiliza para ver el efecto que pueden tener algunos medicamentos en la hipertensión pulmonar.
  • Radiografía de tórax que puede mostrar el agrandamiento del ventrículo derecho del corazón o de las arterias pulmonares que suele producirse cuando existe hipertensión pulmonar.

Estas son las pruebas más comunes que puede solicitar el especialista en cardiología para detectar hipertensión pulmonar. Sin embargo, existen otras pruebas adicionales que el médico puede solicitar para verificar el estado de los pulmones y las arterias pulmonares y determinar así la causa. Como por ejemplo:

  • Exploración por tomografía computarizada (TC)
  • Imágenes por resonancia magnética (RM)
  • Prueba de la función pulmonar
  • Polisomnografía
  • Exploración por ventilación/perfusión
  • Biopsia a pulmón abierto

Además si un miembro de la familia ha tenido hipertensión pulmonar, el médico podría analizar tus genes asociados y así detectar una misma mutación genética en otros familiares. 

¿Qué tratamientos existen para la hipertensión pulmonar?

Es una enfermedad que se puede controlar pero no curar. Sin embargo, el tratamiento puede ayudar a mejorar los síntomas y frenar su avance. A menudo, los tratamientos requieren de un seguimiento médico extenso y es posible que el especialista te recomiende cambiarlo si ya no es eficaz. Algunos tratamientos que existen en la actualidad para la hipertensión pulmonar son los siguientes:

  • Dilatadores de los vasos sanguíneos (vasodilatadores) para abrir los vasos sanguíneos estrechados. 
  • Antagonistas de los receptores de la endotelina que es la sustancia que estrecha los vasos sanguíneos.
  • Sildenafil y Tadalafil que abren los vasos sanguíneos de los pulmones para permitir que la sangre fluya con mayor facilidad. 
  • Diuréticos para eliminar líquidos del cuerpo y reducir el trabajo que tiene que hacer el corazón. 
  • Anticoagulantes para prevenir los coágulos sanguíneos en las pequeñas arterias pulmonares. 
  • Digoxina que puede ayudar a que el corazón lata más fuerte y bombee más sangre. 
  • Oxígeno puro especialmente si vives en zonas de altitud elevada o tienes apnea del sueño. 
  • Dosis alta de bloqueantes de los canales de calcio para ayudar a relajar los músculos en las paredes de los vasos sanguíneos.
  • Estimulador de la guanilato ciclasa soluble (SGC) que ayudan a relajar las arterias pulmonares y a disminuir la presión en las arterias. 

Si los medicamentos no logran controlar la hipertensión pulmonar existen cirugías para aliviar la presión del lado derecho del corazón como la septostomía auricular. Un trasplante de corazón o pulmón será una opción viable para las personas más jóvenes que tienen hipertensión arterial pulmonar idiopática.



Dr. Luis López - Cardiólogo




Dr. Luis López - Cardiólogo



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